Desd e que hace algunas décadas se iniciara la tendencia en la recuperación de espacios en los centros de las ciudades, sobre todo de Estados Unidos, de espacios industriales y comerciales en viviendas y lofts, el estilo industrial apareció para quedarse.

 

 

Es un estilo sin complejos, en el que bajo una apariencia de desnudez arquitectónica busca mostrar los elementos en su estado puro. O dicho en otras palabras, la belleza del objeto en su utilidad tras el paso del tiempo. El estilo industrial comparte el gusto por estéticas tan variopintas como las modas hipster o steampunk. Es decir, un gusto por lo vintage, la tecnología y cualquier objeto metálico de otra época con una función útil.
Sin embargo, no nos engañemos, el estilo industrial no se basa tanto en recuperar piezas de otras épocas, como en imitarlas. Es decir, a la sombra de la demanda de este tipo de productos han renacido réplicas que sustituyen y facilitan una estéticas sin las complicaciones de reparar y restaurar piezas antiguas. No significa que no se haga, sino que el mercado cuenta con una gran variedad de productos que imitan productos de otras épocas que son, cuanto menos, imposibles de encontrar. Pongamos un ejemplo, las lámparas antiguas de filamento que hoy podemos encontrar en cualquier escaparate.
En cuanto a la estética industrial, podemos encontrar una gran variedad de niveles de implantación. Es decir, que podemos llevar esta estética y estilo a un nivel máximo y absoluto o un nivel mínimo con el que dar pequeños toques de originalidad con algunos complementos.

Estilo industrial en el espacio constructivo

Afecta a los elementos constructivos de paredes y suelos. Para ello se reservan gran presencia de ladrillo rústico, metal y vigas descubiertas, y maderas envejecidas en un estilo más convencional. Un estilo revisado permitiría, siempre con las vigas metálicas vistas, espacios pintados y menos presencia de pintura en tonos neutros con el fin de seguir dando protagonismo a los materiales. El cemento pulido o la cerámica en tonos neutros son también opciones más accesibles cuando se trata de imitar.
Para los suelos se reserva la tarima, el cemento pulido, o incluso planchas metálicas. Hoy en día contamos con imitaciones cerámicas más cómodas en el mantenimiento y limpieza.
Por otro lado, el estilo industrial, no sólo permite, adora que haya elementos a la vista como cableados, tubos de salida de humos, griferías. No significa que todo esté a la vista, ni de que sea imprescindible, sino de que al nacer de la recuperación de espacios industriales reales, no lucha con esos elementos sino que los adopta sin complejos.

Lámpara al gusto steampunk perfecta para recrear espacios industriales de estilo vintage

Estilo industrial en el mobiliario de cocina

El mobiliario y superficies de trabajo en las cocinas industriales, o cocinas profesionales son de acero inoxidable. Este es el elemento protagonista de estos espacios, así pues, una cocina que pretenda tender a este estilo debe contar con elementos en este material.
Ahora bien, también puede buscar un estilo más vintage o antiguo, y en ese caso puede preferir muebles de madera. El nivel o el grado de industrialización debemos decidirlo, porque en función de ello, decidiremos si todos los muebles irán en inox, si incorporaremos encimeras, puertas, o dejaremos otros elementos, como por ejemplo los electrodomésticos. Los muebles de persiana inox también son una opción de aspecto industrial.
Por supuesto, también podemos obviar este paso y elegir otros aspectos que no tengan que ver con el mobiliario, como con elementos decorativos.

Si quieres seguir leyendo sobre este tema http://arcomobel.com/2017/11/15/estilo-industrial-cocinas-sin-complejos-ii/ 

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