Iluminación en cocinas. Parte I

La luz no es sólo un elemento práctico sino también genera sensaciones y ambientes. En el momento de planificar tu cocina, debes tener en cuenta aspectos funcionales y estéticos. Todo para conseguir una iluminación perfecta.

 

Iluminación natural e iluminación general

La iluminación natural es aquella que entra por fuentes naturales, ventanas, vidrieras, puertas acristaladas, claraboyas u otros elementos arquitectónicos. Además esta luz se verá reflejada o aumentada si en paredes y mobiliarios contamos con colores claros y acero. O disminuida en el caso de usar colores oscuros.
La mayoría de las cocinas cuentan con uno o varios puntos de luz general ubicados en el techo. En función del tamaño de la cocina y de la propuesta técnica en la construcción serán necesarias más o menos.
Esta luz rara vez permita iluminar las zonas de trabajo ya que su posición y ubicación genera mayor cantidad de sombras que la natural. La luz general es menos intensa y su dirección vertical. Mientras, la luz natural suele ser horizontal a la zona de trabajo y mucho más intensa y amplia.

 

Luz de trabajo

Por lo tanto para trabajar con comodidad, especialmente con falta de luz, es imprescindible contar con iluminación en las zonas de trabajo. La mayoría de las veces estas zonas de trabajo se ubican en la parte perimetral de las cocinas. Es decir, trabajamos sobre encimeras apoyadas en muebles colocados en la pared. Mientras que los puntos de luz general suelen colocarse en las zonas centrales de las habituaciones. Esto implica que trabajamos a espaldas de la luz y nuestro cuerpo genera sombras.
En estos casos, tenemos dos opciones o colocar focos perimetrales en el techo o colocar luces bajo los muebles altos. Los focos en el techo serán útiles siempre y cuando los muebles superiores tengan un fondo inferior a los de abajo. Las luces en la parte baja de los muebles son mucho más efectivas y atractivas desde el punto de vista decorativo. O incluso colocar ambas.
Si colocamos una isla, también es aconsejable, que además de la luz general, también cuente con su propia luz de trabajo.
La mayoría de las campanas extractoras ofrecen luz. Algo que debemos tener en cuenta a la hora de diseñar la iluminación de nuestra cocina.

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